Yoni Cruz

Periodista y diseñador gráfico

Abejas en la ciudad, ¿cómo podemos cuidarlas?

por | Ago 18, 2021 | Arrocero de Bonao | 0 Comentarios

Por Yoni Cruz

Para un niño que crece en contacto con la naturaleza, todo lo que le rodea despierta su curiosidad. Al menos, es lo que me pasaba cuando vivía en el campo. Esa curiosidad nos llevaba a explorar, a descubrir, buscar respuestas. Y así es como aprendí a atrapar peces y crustáceos, aves ¡y abejas! Sí, abejas. Las atrapaba “a mano limpia”, sin hacerles daño, y las introducía dentro de una botella. Cuando había atrapado suficientes, entonces me pasaba horas esperando a ver si producían miel.

Era tarea inútil e incomprensible para un niño de unos seis años, pero con ese “invento” fue como pronto supe que para que ellas se quedaran y produjeran miel era necesario tener una abeja reina, y no bastaba con 20 o 30, era necesario un enjambre de miles de obreras trabajando incansablemente para producir suficiente dulce.

La abeja es, muy probablemente, el insecto más importante para la vida del planeta. Todo lo que produce es beneficioso para el hombre, desde la miel, la cera, incluso, su veneno, la apitoxina, que es usado para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y otras lesiones.

Pero el mayor beneficio que aportan a la vida del planeta es la polinización. Se calcula que ellas son responsables de alrededor del 80 % de la fecundación de las plantas en flor, función de un valor inestimable e imprescindible para la creación y el sostén de ecosistemas y la alimentación de animales y humanos.

 

Crisis y migración de las abejas

Aunque el ambiente natural de las abejas es el campo, por la diversidad de plantas, disponibilidad de agua y lugares ideales para establecer sus colonias, cada vez es más común en muchas capitales la presencia de enjambres de abejas, una tendencia que parece estar relacionada con la acción del hombre, pues con la agricultura intensiva y el deterioro de las condiciones naturales del campo, la ciudad empieza a ser un lugar más idóneo para ellas.

Y es que la agricultura de monocultivo, que solo produce una o dos floraciones al año, impacta negativamente sobre su alimentación. Otras amenazas importantes para la sobrevivencia de las abejas son la utilización de pesticidas agrícolas, que las envenenan, la desaparición De Fuentes acuíferas y la reducción de espacios boscosos.

En cambio, la ciudad ofrece un espacio más seguro e idóneo para las abejas, con diversidad de flores, fuentes de agua y ausencia de pesticidas. Pero no significa que todo sea color de rosas para estas importantes amigas nuestras. A veces conseguir agua no es tarea fácil para ellas, como tampoco lo es para muchas aves. Otras veces escasean las flores, y la polución que producen los autos y las chimeneas las afectan severamente.

¿Qué podemos hacer para ayudar a las abejas en la ciudad?

Aunque el ambiente natural e ideal para las colmenas es el campo, es necesario ayudar en lo posible a que las abejas de la ciudad prosperen, especialmente en un tiempo donde las alarmas mundiales por la disminución severa de las poblaciones de abejas amenaza la producción de alimentos y la vida de los árboles.

Países como Estados Unidos, España, Francia y otros han empezado a adoptar estrategias para enfrentar la alarmante disminución de abejas, y entre esas medidas se incluyen planes para ayudar a las abejas en la ciudad.

Cómo podemos contribuir 

Medidas que podemos implementar de manera individual para ayudar en la preservación de las abejas:

  1. Empodérate sobre la importancia de las abejas. Es fundamental hacer conciencia acerca de la necesidad de mantener estable la población de las abejas, pues ellas son responsables de alrededor del 80 % de la producción de alimentos para animales y humanos. Sin su infatigable labor polinizadora, simplemente se rompe el ecosistema y la vida se hace insostenible.
  2. Pide al colegio donde estudian tus hijos que lleven al aula un apicultor o un agrónomo para que ayude a los niños a entender la importancia de las abejas.
  3. Siembra y exige a los gobiernos locales plantar árboles y plantas que produzcan floración multicolor, especialmente desde tamaños de 2 a 2.5 milímetros, pero sobre todo, autóctonas.
  4. Debemos procurar que en nuestros balcones, azoteas, patios o ventanas tengamos plantas que florezcan en distintas estaciones del año. Así garantizamos que las abejas hallen alimento todo el tiempo.
  5. Colocar envases con agua junto a las plantas. A menudo las abejas pierden energía por sed, y mueren en el trayecto. Ellas saben dónde están las flores y el agua, y van a regresar allí.
  6. Si eres afortunado y tienes una casa con patio y árboles, puedes colocar casitas donde ellas construyan sus colmenas. En internet puedes comprarlas.
  7. Si tienes jardín, deja siempre pequeños espacios de tierra libres. Algunas abejas son solitarias y buscan espacios en la tierra donde anidar. ¡Podrían nacer en tu jardín tus propias abejas!
  8. Evita los pesticidas en tu jardín y en tu casa, pues ellos matan más insectos de los que dicen en sus etiquetas, por lo que suponen una de las mayores amenazas para la vida de las abejas.
  9. Entre las plantas esenciales que puedes plantar en tu casa o jardín no pueden faltar: albahaca, ajo, orégano, caléndula, romero, lavanda, eneldo, girasol, tomillo, malva, hinojo y otras. La organización ecologista GreenPeace, capítulo español, ha elaborado una lista de flores “Amigas de las abejas”, la cual puedes hallar en su portal greenpeace.es
  10. Cuando consumes frutas que tengan semillas, no las eches a la basura. Lánzalas en espacios abiertos del campo o la ciudad donde puedan crecer. Puedes hacer lo mismo con semillas de auyama, girasol, habichuelas, chinola, sandía, aguacate, mango…

Si encuentras un enjambre de abejas en cualquier lugar de la ciudad, no las ataques, no las destruyas. Normalmente ellas se ubican en las copas de los árboles o en troncos a cierta altura. Pero en la ciudad pueden anidar en cualquier lugar, incluso en ventanas, aleros, aceras o encima de vehículos. Si así sucede, solo debes llamar al 9-1-1, a la Dirección de Ganadería, a los bomberos, o a un apicultor. Ellos sabrán cómo lidiar con seguridad y protegerán a las abejas, colocándolas en un lugar apropiado.

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