Caryana Castillo

Artista Visual

Escuchando las flores

por | Jun 30, 2021 | El Camino de las Flores | 0 Comentarios

Silencio
Escucho su voz
Quería sacarme de una poza, profunda, de miedo.

No entiendo
Mágica voz, siento una intensa inquietud en el alma,
Mi alma, tan extraña…

Escuchando las flores

¿Qué nos dicen las flores? ¿Cómo podemos escucharlas?

No ha sido la primera vez, sin embargo, no recuerdo la anterior…

Inicio el camino, de vez en cuando una piedrecilla entra en el zapato. Vientos huracanados y espantosos terremotos han abatido despiadados nuestras vidas, pero este viaje no ha tenido un clima tormentoso ni movimientos destartalados, aún así, no han faltado las heladas en los grises inviernos, seguidos del fuerte contraste de secos y ardientes veranos.

Alicante es árido y rocoso. En un día de sol y viento frío, en la cima de la montaña, un almendro solitario está en flor antes que todos. Ha aguantado; insólitamente su amor trasciende a la muerte.

Intuyo su raíz poco ramificada pero bien afincada en el suelo, su tallo alto, leñoso, escamoso y grisáceo revela la adultez de este árbol. Diez metros de altura sin censura, de crecimiento ondulante y sin mácula. Del tronco principal surgen divergentes-espectaculares-floridas ramas.

Una rama se extiende silente y sigilosa, acercándose a mi oído. Almendro: un árbol amigo, movido por la brisa suave del oriente, demanda una pausa necesaria entre largos y continuos suspiros infinitos…

Susurra: – “¡Acéptalo! Es así. ¡Crece! Crece lento, alto, fuerte, florece, fructifícate, alcanza tu altura y contémplalo todo”.

Más de 5000 años de sabiduría reverberan en el almendro, en los trémulos pétalos blancos y rosáceos de sus flores agitadas por el viento.

Cinco pétalos blancos se colocan en un orden delicado y perfecto, entre los brazos abiertos de una verde estrella de cuyo centro se levanta un ovario. Receptáculo cónico y convexo donde se encierra la pepita de la vida, en torno al cual se disponen una veintena de estambres desiguales, destellos amarillos sobre una aurora de rosa incandescente.

¡Caen galaxias en el suelo!

No obstante, no puedo ignorar la desgraciada similitud de nuestras naturalezas presurosas. ¿Dónde está la calma que hace falta ante la determinación? Las personas precoces se laceran.

Despierto.

Alcanzo mi diario de sueños, escribo lo que ha dicho.

Encuentro símbolos, la flor de almendro representa vida eterna.
El significado es sagrado. Dentro de la cultura hebrea la palabra “almendra” es “el que despierta”, “luz”, “vigilante”.

Cuenta la leyenda, que a través de la base y las raíces de un árbol de almendro podemos llegar a la Ciudad Misteriosa de la Luz, la cual resguarda la estancia de la inmortalidad, y por eso no todos pueden encontrarla fácilmente.
Dicen que la perpetuidad era nuestro destino y, por tanto, el anhelo de eternidad subyace en todos los seres humanos. La forma elipsoidal de la almendra cuyas puntas apuntan al cielo y a la tierra donde conmemoran la unión entre lo espiritual y lo material.
Alegría penetrante y fugaz en la Tierra. Danzo, giro frenéticamente en círculos. Todo es hermoso, he sido tocada por la gracia de lo bello, en un derroche de desmedido entusiasmo, lágrimas de dicha, éxtasis. Siento el fervor de lo divino.
Seducida.
Consiento.
Pinto.
Influjo muy poderoso, desenfrenado en su manifestación interna, controlado en su expresión plástica. La belleza está al alcance de la vista, presta a poblar todo el sentido.
“Almendro en Flor” o “Despertar”, un instante de luz en mi consciencia.

Fuentes y textos de inspiración:
Génesis 28:10-19
I Ching, Libro de las Mutaciones, Hexagrama 20, La Contemplación.

Páginas

significado de la flor de almendro


https://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/ficha.aspx?Par=58232&Lng=0
http://www.rinconesdelatlantico.com/num2/almendro.html

Sobre la obra
“Almendro en Flor” o “Despertar” / Tinta sobre papel / Formato A3/ 2020 por Caryana Castillo

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