Por Yulendys Jorge / Fotos: Ricardo Hernández y fuente externa

Los periodistas profesionales están para ofrecer las noticias que conciernen a la mayoría, desvelar –apegados a las normas éticas– aquellas informaciones que quienes detentan el poder buscan silenciar. Con más de treinta años en este arduo ejercicio, más que desfallecer, Altagracia Salazar se fortalece porque apuesta siempre a la esperanza de un mejor país para lo cual contribuye yendo más allá de la denuncia.

El activismo por las buenas causas es una práctica que ejerce y su participación ha sido un componente importante para el logro de reivindicaciones que benefician a los dominicanos. Una de las pruebas más difíciles de su carrera la libró en el terreno de la democracia y la libre expresión, cuando sus análisis y denuncias incordiaban a las autoridades gubernamentales en un escenario en el que muchos periodistas y medios de comunicación recibían dinero del Estado a cambio del silencio.

Despedida de varios programas de radio y televisión, y teniendo que cerrar su programa “A quien madruga”, una mañana, hace dos años, al verse sin “medio” para comunicar, encendió la cámara de su celular y emitió sin escenario y sin maquillaje, por las redes sociales. Emisiones que, para su sorpresa, se han convertido en una de las opciones de preferencia para cientos de miles de dominicanos.

El programa Sin Maquillaje se ha posicionado de tal manera que canales locales de televisión abierta y de cable en Estados Unidos solicitan transmitirlo, incluso en otros países. Cuando empezó la pandemia, en marzo del año pasado, a Altagracia se le ocurrió hacer una transmisión vespertina, más informal, y se ha quedado con el apoyo de una comunidad que en el primer minuto marca más de mil conectados.

Aunque en esta emisión toca temas de la actualidad, lo que más aprecian sus seguidores es la vasta cultura general, con especial atención en temas del país, sus recursos naturales, su diversidad, sus caminos y rincones… Y es que desde muy joven ha estado involucrada en excursiones científicas con profesionales de la biología y vinculada a los sectores agropecuarios del país, con formación en economía.

En ese patio es donde toma las fotos que publica cada semana en las redes sociales en la sección “sábado de orquídeas”, especie de la que es apasionada y coleccionista. A nosotros nos dejó pasar para conocer su refugio y ser testigos de esa eterna primavera que allí habita como un reflejo de sus ideales de esperanza y progreso.

Nacer en el campo supone un vínculo obvio con la naturaleza, pero no siempre es así, ya que para muchos dominicanos la aspiración es la “gran ciudad”, sinónimo de “avance”, “modernidad”. ¿Cómo ha sido tu relación con la naturaleza?
No solo nací en el campo sino en una casa con un patio grande y espacio para jugar. Con muchos frutales. En realidad, los patios de todas las casas de mi familia eran grandes y bonitos. Los patios de las casas de mi abuela y de mi bisabuela eran espacios de maroteo donde por estaciones se cosechaban mangos, jobos y ciruelas, cerezas, nísperos, mamones y anones. En ambos casos (es común en los patios de Baní) los frutales y ornamentales conviven en armonía.

Desde el punto de vista de áreas verdes, ¿cómo ha cambiado la provincia de Santo Domingo?
Realmente no soy conocedora de la provincia Santo Domingo. Viví unos meses en el ensanche Ozama, pero nada más.

¿Siempre has tenido un patio tan grande en Santo Domingo? Si no, ¿qué plantas te acompañaban en esos momentos, cómo suplías el vínculo con la naturaleza?
Por suerte siempre he vivido en casas y además con espacio para plantas. Viví un corto tiempo en un apartamento y ahí tenía pocas plantas porque estaba siempre a la sombra.

¿Cuáles son tus frutales favoritos?
Claro que el mango.

¿Cuáles frutales hemos olvidado, o las nuevas generaciones no conocen?
¡Uf!, haciendo El Patio* veo que las nuevas generaciones no conocen el mamey ni el anón. De niña recogía pomarrosas y frutas silvestres como el caimitillo y las mayas. (*Programa que transmite de lunes a viernes, y domingos, a las 6:00 p. m. por su canal de Youtube).

¿Por qué prefieres las orquídeas? ¿Cuáles de son tus favoritas?
Me inicié con las orquídeas en los 90 cuando alguien me regaló una y decidí cuidarla. Ahí entra lo de campesina porque disfruto más el lograr que una planta florezca que comprarla florecida (además de que no tendría dinero para comprar las que quiero). Las orquídeas tienen la ventaja de que no necesitan tierra ni cuidados excesivos y hasta puedes olvidarlas por un tiempo y esperan con paciencia. No tengo preferencias por alguna en especial, pero prefiero aquellas que son olorosas. Mi abuela decía que una flor que no huele se la puede comer un burro en un camino.

¿Cómo alguien no experimentado puede empezar a cultivar orquídeas? Advertencias que sí o sí hay que tener en cuenta.
Sugiero aprender a cultivar las más comunes y baratas. Las Phalenopsis y Dendrobium se encuentran en todas partes e incluso se pueden pedir hijuelos si se trata de no gastar dinero.

¿Con cuál de esas dos especies recomiendas empezar?
Dendrobiun. Son las más fáciles en este clima.

Cuándo sales de viaje, ¿qué medidas adoptas para que no se estropeen tus plantas?
No viajo con frecuencia y cuando lo hago nunca es por más de una semana. Siempre que salgo del país hago una aplicación de abonos y otra de una combinación de fungicida e insecticida. Uso una línea de productos orgánicos. Es una manera de decirles “esperen que vengo pronto a ocuparme de ustedes”.

Además de orquídeas, ¿qué más tienes sembrado en tu patio?
Frutales como mango, níspero, coco, naranja, cajuil, grosellas rojas. También tengo plantas aromáticas.

¿Te han enamorado con flores?, ¿con cuáles?, ¿cuál (especie) ha sido memorable o recuerdas con más cariño?
No me tocó que me enamoraran con flores, pero he recibido decenas de orquídeas de regalo. Algunas con un valor afectivo especial como un Oncidiun que me regaló el doctor Tsié y un Cymbidium que me regaló el doctor Hugo Tolentino Dipp.

¿Has regalado flores? ¿Cuáles?
Siempre regalo orquídeas porque es lo que abunda en la casa.

¿Tienes plantas dentro de la casa?
Normalmente entro y saco orquídeas florecidas desde el patio al interior de la casa.

Países con menos recursos naturales son prósperos en el área agrícola y en exportación de plantas y especies ornamentales, ¿qué ha fallado con nosotros?
El país es casi autosuficiente en términos de la producción de alimentos. Nos falta tecnología y conocimiento para exportar con calidad y en cantidades que sea rentable para los productores. Aquí no se ha resuelto el tema de los márgenes de beneficio en el mercadeo agrícola y eso perjudica a los productores.

¿Cómo se explica que en un país con tierras y condiciones climáticas tan bondadosas se tenga que importar rubros de alimentación de la canasta básica y que se producen en nuestros campos?
Las importaciones pueden evitarse, pero se necesita definir una política agroalimentaria.

En una ciudad con temperaturas tan altas, y un servicio de transporte público tan deficiente, sorprende la escasez de árboles frondosos en el ornato público. ¿Cuál es tu consideración en este tema?
Es al revés, Santo Domingo es una de las ciudades con más árboles en América. El dominicano siembra una matica donde puede.

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