Por Leandro Pichardo (Lichao), Pte. Club Dominicano de Bonsái

Foto principal: Ricardo Hernández

La naturaleza es sabia y rica y a partir de ella podemos inspirarnos para multitud de diseños, incluso diseños que se pueden imitar a la hora de formar tu bonsái, pero debemos cumplir con requisitos importantes, que contribuirán a que nuestra planta adopte la apariencia de un árbol a escala.

No todas las plantas que vemos en un tarro de bonsái podemos llamarlas como tales. Analicemos qué significa la palabra japonesa bonsái: “bon” (maceta, tiesto) y “sai” (cultivado, plantado o contenido), lo que finalmente nos dice “plantado en maceta o cultivado en maceta. Entonces, teniendo en cuenta el poco conocimiento de muchos, podríamos confundirnos llamando bonsái a una plantita graciosa sembrada en un tarro diseñado para bonsái.

Son muchas las personas que a través de las redes me escriben para preguntarme si la planta que compraron o que les regalaron es un bonsái; mi respuesta es casi siempre la misma: lamento decirles que una planta de vivero, podada, mal diseñada y plantada en una maceta para bonsái, o que no lo es pero sí podría serlo algún día. Esto no significa que en el mercado no se pueda conseguir un bonito bonsái que cumpla con algunas normativas mínimas necesarias. Sí se puede pero te recomiendo tomar en cuenta los siguientes detalles:

  • Corteza en sus ramas y su tronco son características muy propias de un árbol.
  • Tener ramas que se van multiplicando y al hacerlo se funden en una graciosa danza, por ejemplo, una rama nace en el tronco, luego se convierte en dos y así cada rama se sigue multiplicando por dos, hasta llegar a las ramas muy finas que cargarán el follaje.
  • La altura del árbol debe guardar una relación con el grosor del tronco y de las ramas.
  • Pocas o muchas ramas no es bueno, debe tener la cantidad necesaria de ramas que formen una hermosa copa llena de follaje, pero que además permitan ver el tronco y el recorrido de las ramas gruesas y medianas.
  • El estilo y las proporciones de árbol demandarán un diseño de maceta que vaya acorde con estos. Plantar el árbol en cualquier maceta no es lo recomendable; una mala elección puede robarle belleza o atención al árbol.

Fíjense bien en las plantas que piensan comprar, pregúntense si realmente parece un árbol o una plantita en un tarro de bonsái. Antes de decidirse entren a internet y vean imágenes de bonsáis; miren los árboles a su alrededor y luego tomen su decisión.

En caso de que ya tengas un bonsái y este haya perdido la forma porque creció demasiado o simplemente notas que se está deteriorando, busca ayuda de personas que cultiven este arte, personas con conocimientos básicos que contribuirán a mejorar la salud y el aspecto de tu bonsái.

CONSEJOS A LA HORA DE COMPRAR UN BONSÁI

  • Plantar el bonsái en una roca o laja es una opción, pero no lo recomiendo para personas que tienen muy poca experiencia o simplemente no tienen el lugar apropiado para mantenerlos; el suelo se irá erosionando poco a poco y en unas semanas las raíces de las plantas estarán desnudas.
  • Al adquirir un ejemplar, podría llevar una plaga a tu jardín; esta no solo acabaría con tu planta, también lo haría con otras plantas que tengas. Revisa siempre debajo del follaje.
  • Normalmente los bonsáis que consigues en el mercado local (algunos viveros, tiendas con bonsáis improvisadas en la calle, etc.) vienen con un sustrato no adecuado para este tipo de cultivo, tierra arcillosa y gravilla (piedrecitas blancas) que son una combinación fatal para cualquier planta. La arcilla se compacta y no deja que el agua y el oxígeno lleguen a las raíces, las piedrecitas blancas están compuestas por calcio, este elemento se va deshaciendo lentamente en el sustrato modificando su PH, además crea una costra blanca en el exterior de las macetas.

Cultivar bonsáis es un arte, a través del cual buscamos transformar una planta en un árbol pequeño. Encontramos paz al hacerlo y compartimos con personas que como yo amamos la naturaleza. Si la planta que quieres comprar está dentro de tu presupuesto y te gusta, hazlo porque eso no está mal, pero debes saber que el valor mayor de un bonsái no está en que nos pueda servir como adorno o en lo que pagaste por él, está en el lazo emocional que creas al desarrollarlo desde cero, modelarlo y finalmente verlo convertido en un hermoso árbol pequeño que sin tú quererlo pasa a formar parte de tu familia. Te invito a crear tu propio bonsái.

 

“La idea no es que nuestra planta parezca un bonsái, es que nuestro bonsái parezca un árbol”.

John Yoshio Naka

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