Por Leandro Pichardo (Lichao) Presidente del Club Dominicano de Bonsái

Decimos que con cualquier especie de planta podemos hacer un bonsái, pero debemos tener claro qué es un bonsái para poder elegir especies que se presten para desarrollar una de estas maravillas.

Si lo que buscamos es que mi bonsái parezca un árbol, esto significa que necesitamos uno o varios troncos, varias ramas y hojas, preferiblemente proporcionales al tamaño del árbol que estamos diseñando.

Con esto claro, entonces no deberíamos elegir plantas de plátano, palma o cactus; reconozco que se pueden ver muy lindas, pero plantarlas en un tarro para bonsái no las convierten en uno. Estas especies no pueden proporcionarnos lo que necesitamos para formar un árbol.

Si sacamos de la lista estas especies mencionadas, aún nos queda una cantidad enorme de plantas para elegir con cuál hacer nuestro bonsái. Solo tengamos en cuenta lo siguiente: ¿dónde las tendré?, ¿tengo espacio suficiente?, ¿recibirán suficiente luz solar?, ¿es el clima que necesita?, ¿tengo las condiciones para cuidar esta especie?

El lugar donde decido tener mis bonsáis determinará que cantidad, tamaño y especies debo cultivar. Una planta que necesita mucha luz solar debemos tenerla en un espacio abierto y alejado de otras plantas o muros que puedan hacerle sombra.

Una especie que suele desarrollarse muy cerca a cuerpos de agua precisa de un suelo que guarde mucha agua; una planta que por lo general se desarrolla debajo de árboles enormes significa que le gustan los lugares húmedos y necesita menos luz solar.

Estos son ejemplos para entender un poco que cada especie tiene necesidades diferentes y para poder cultivarlas requerimos imitar las condiciones donde solemos encontrarlas en la naturaleza.

Algunas plantas pueden adaptarse a vivir en lugares con ligeros cambios de su entorno, pero es casi seguro de que esta diferencia se manifestará con cambios en la planta.

Por ejemplo, podrían desarrollar hojas más grandes o más pequeñas de lo que por lo general son; o podrían desarrollar más o menos cantidad de hojas o tal vez hojas más separadas o juntas de lo normal. Es posible que la planta no muera, pero deberemos aceptar los cambios que vendrán.

Antes de elegir una planta investiguemos sus necesidades y luego pensemos si el lugar donde la tendremos se las proporcionará.

No podemos empeñarnos en tener bonsáis dentro de las casas por más de 2 días con sus noches; además, entre visita y visita debe pasar mínimo 1 semana y esa semana la planta deberá estar recibiendo agua cada día y la cantidad de luz solar que demanda la especie en cuestión.

Es importante recordar que si las tenemos de visita dentro de la casa, es preferible colocarlas en un lugar donde reciba rayos de sol o bastante claridad y, sobre todo, nada de aires acondicionados.

 

LA IDEA NO ES QUE NUESTRA PLANTA PAREZCA UN BONSÁI, ES QUE NUESTRO BONSAI PAREZCA UN ÁRBOL.

-Jhon Yoshio Naka-

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