Por Amalia Bobea, arquitecta. @abjardininterior

Fotos: fuente externa

La esencia del fengshui reside en el equilibrio y la armonía. En el jardín estos dos elementos son indispensables para lograr belleza, junto con el ritmo. Para lograrlo, nos podemos valer de varios recursos: los árboles, la iluminación, la incorporación de agua a través de fuentes, estanques o cascadas, las piedras, plantas con flores, senderos y algunos elementos arquitectónicos como pérgolas y esculturas.

Lo importante es seleccionarlos con mucho cuidado siguiendo algunos principios, entre ellos evitar las formas rectas, triangulares y puntiagudas, optar por formas redondeadas y líneas sinuosas.

Es muy útil recordar que las plantas, las protagonistas del jardín, representan en este mundo el elemento madera, la fuerza vital de la energía yang, la cual es activa y generadora. Las plantas tienen como característica la capacidad de dar, de crecer, de florecer, a diferencia de los otros cuatro elementos que son el agua, el fuego, el metal y la tierra, los cuales carecen de esas virtudes.

De ahí la importancia de tener plantas saludables en el entorno, en el jardín y en el interior de nuestros hogares, pues de lo contrario no contaremos con esa energía del crecimiento sin la que el fengshui nunca estará completo.

En mi artículo anterior, mencionamos que debemos evitar las plantas con espinas, las plantas enanas o atrofiadas, las que crezcan exageradamente como algunos árboles y palmas, y más bien optar por arboles de crecimiento lento, de altura moderada, en especial con frutos, que atraigan vida al jardín.

Además, incorporar flores o hierbas aromáticas, y preferiblemente que las plantas cuenten con hojas redondeadas. Por supuesto, es esencial seleccionar las plantas con bonita forma, belleza de tallo, ramas, hojas, flores y frutos. En ese sentido consideremos evitar las especies que por su forma o patrón de crecimiento se vean tristes, con las ramas u hojas caídas, como sauce llorón.

Las plantas, claves en el equilibrio

Lograr el equilibrio con las plantas implica jugar con los silencios en los espacios, con la proporción lleno-vacío, figura-fondo; de igual modo buscar un balance entre zonas secas y húmedas, entre luz y sombra.

Existe una lista de plantas apropiadas para el jardín fengshui; no todas son buenas. Entre las que recomiendo se encuentra la flor de loto, ya que si se cultiva y florece, según los chinos, es signo de buena fortuna.

Las plantas con frutos rojos tienen un fengshui excelente. Por ejemplo, el tomate y el árbol de caymoni –muy apropiado porque tiene un crecimiento moderado– es hermoso y atrae muchos pajaritos.

Podemos elegir plantas con flores rojas y amarillas, pues el rojo atrae la buena suerte al jardín. En ese sentido si tenemos áreas con sol, es posible sembrar coralillos, que siempre tienen flores y son muy resistentes, o las lantanas –que aquí conocemos como sanicas–, que son bonitas y atraerán las mariposas.

Como frutal podemos optar por el naranjo. Otras plantas recomendables son el bambú, el jade, el Philodendrom pothos, algunas suculentas (como la corona de plata), la peonía, los narcisos y otros bulbos.

Otro elemento fundamental en el jardín fengshui es el agua, debido a que alimenta la madera y es vital para su crecimiento. El agua simboliza la riqueza y la prosperidad, de ahí que en los jardines orientales esté siempre presente. Eso sí, que hay que tener cuidado para que no se estanque ni se torne turbia.

Quiero referirme a un componente un poco olvidado del jardín pero que juega un papel en el fengshui: la Iluminación. Ella representa el elemento fuego, la energía generadora de vida yang.  Tiene un efecto muy poderoso, al ser factible equilibrar con esta las esquinas y lugares sombríos, así como un entorno desfavorable.

Al igual que con todos los demás componentes, la clave es no excedernos, por lo que debemos procurar una iluminación tenue, con luces pequeñas, debido a que las luces muy intensas, lejos de crear un ambiente relajado y equilibrado, generan un espacio negativo y amenazante con una sobrecarga de energía, de acuerdo con estos principios.

Por último, me gustaría comentarles que si no tenemos espacio podemos convertir un pequeño rincón en nuestro jardín fengshui; puede ser un minijardín en una caja o maceta, un jardín vertical o un terrario, y con estos seguiremos prácticamente los mismos principios.

Espero que estos consejos te sirvan para equilibrar tu espacio y crear tu hermoso jardín que parta del arte del fengshui.

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