Por Yulendys Jorge

Fotos: Ricardo Hernández

Cuando las oportunidades llegan hay que estar en el justo lugar, dicen, pero también saber aprovecharlas. Eso hizo el ingeniero agrónomo Porfirio Álvarez cuando, tras pasar un examen para conseguir empleo en el Ministerio de Agricultura junto a un grupo de entonces jóvenes egresados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), decidió especializarse en sanidad vegetal y manejo integrado de plagas, a través del proyecto dominico-alemán de Sanidad Vegetal del German Technical Cooperation (GTZ).

Los años han pasado y hoy el ingeniero Álvarez es uno de los técnicos de referencia en la materia en el país, formando parte de equipos de investigación que han hecho frente con éxitos a las mayores crisis de plagas de cultivos en el territorio nacional. En la actualidad es director nacional del Programa Nacional de Manejo Integrado de Plagas (MIP) y asesor del departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura, donde ha dedicado más de 40 años de vida laboral.

FUCSIA: ¿Qué le motivó a estudiar la carrera de Ingeniería agronómica?

Porfirio Álvarez: Desde niño me pasaba las vacaciones en el campo, en Licey al Medio, de donde era mi madre. Compartía con los agricultores y participaba a veces en faenas del campo, así me fui enamorando de la agricultura.

F: ¿Por qué decidió especializarse en sanidad vegetal y control biológico?

PA: Cuando egresé de la universidad, comencé a buscar trabajo junto a un grupo de compañeros, a principios de 1979. Fuimos al departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura, porque deseábamos desarrollarnos en un área técnica, y ya nos había inspirado en la entomología el profesor e ingeniero Abraham José Abud Antún (Bambán). En el departamento de Sanidad Vegetal nos aplicaron exámenes, nos aceptaron y luego ingresamos.

F: Mencione los nombres de las investigaciones en las que ha participado y que han sido de trascendencia para el país.

PA: Algunas de estas investigaciones han sido en: Situación y manejo integrado de la mosca blanca (Bemisia tabaci) en RD; Estudios de especies de moscas blancas en RD; Control biológico de la cochinilla de la lechosa (Paracoccus marginatus); Control biológico de la cochinilla rosada (Maconellicoccus hirsutus), y Control biológico del chinche marrón del arroz (Tibraca limbativentris). 

F: ¿En cuáles proyectos internacionales ha intervenido? ¿Cuál ha sido su rol en esos equipos de trabajo?

PA: Algunos son: Integrated Pest Management Caribbean Regional Project (member of the Steering Committee); Proyecto sobre moscas blancas de Centroamérica y el Caribe (representante de RD); Proyecto de investigación y manejo del piogan de la batata (Cylas formicarius), con la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y el Centro Internacional de la Papa (CIP).

F: ¿Cuáles han sido los mayores retos como experto en sanidad vegetal?

PA: Preparar e implementar los cambios necesarios relativos a una política fitosanitaria completa que abarque el nuevo enfoque contemplado en el Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Otro de los retos es aportar de forma continuada en la actualización de documentos relativos a la sanidad vegetal. También un reto ha sido ejercer en varios escenarios al mismo tiempo (investigador, ejecutor, orientador y asesor de las políticas fitosanitarias).

F: Al ser un tema que pudiera generar controversias en algunos sectores económicos, ¿podría mencionar, si los hubiere, algunos retos difíciles que pudieron haber mermado su ánimo? 

PA: En lo concerniente al manejo integrado de plagas ha habido retos muy fuertes, y por lo pronto vamos bien. A mediados de los 80 llegó la mosca blanca al país, y puso en jaque a la agricultura en siembras de tomate, melón, sandía, berenjena, auyama…; casi desaparecen las plantaciones de tomates a principios de los 90 porque la plaga transmitía un virus conocido como TYLCV el cual destruyó las plantaciones y hubo que traer concentrado de tomate de México porque aquí se perdió la producción. Entre 1993 y 1995, trabajando en equipo el Ministerio de Agricultura, la JAD, el Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal (CEDAF), el ISA, los productores y los agroindustriales, específicamente la Asociación de Fabricantes de Conservas del Agro (AFCONAGRO), fue desarrollado e implementado un paquete de manejo integrado de plagas, con resultados tan exitosos que República Dominicana se convirtió en referente para Latinoamérica y el Caribe en esta materia.

F: ¿Cómo repercutió eso en los productores locales?

PA: En esos casos se tenía que recurrir al control legal; es decir, a la veda, uno de varios elementos que se utilizaron para combatir la mosca blanca en el manejo integrado de plagas. Los productores no la entendían ni las aceptaban en el sur-suroeste donde se produce tomate y habichuelas y norte-noroeste, donde se produce tomate, tabaco y otros cultivos. Sin embargo, se superó la crisis y hoy tenemos producciones de tomates con una variedad resistente al virus, con dos y hasta tres veces de rendimiento por encima de las producciones anteriores y las cosechas de los otros cultivos son satisfactorias.

F: ¿Cómo aceptan la veda los propietarios de invernaderos?

PA: En el caso de los invernaderos, las plagas son otras como los thrips y el virus TSWV, que afecta principalmente a los ajíes de todo tipo; en este caso se está desarrollando un programa de manejo integrado de plagas en la zona de Rancho Arriba que incluye veda de dos meses en cultivos hospederos por zonas, para luego realizar el control biológico de plagas. Pero ha habido mucha resistencia por parte de los productores para aceptar la veda. Se trata de un mecanismo que rompe el ciclo de las plagas, al eliminar los cultivos hospederos, ya que la plaga, por falta de alimento, disminuye su población, y luego se empieza un período de siembra con la tecnología MIP. Es una lucha, y el proceso será sostenible siempre y cuando el productor sea consciente.

En Jarabacoa, Constanza y San José de Ocoa, desde hace varios años se ha intentado la implementación de control biológico de plagas, pero sin una ejecución de manejo integrado de plagas; el enfoque no funcionaría como debe ser.

Sobre manejo integrado de plagas y control biológico

F: ¿Qué es el manejo integrado de plagas?

PA: El manejo integrado de plagas es una estrategia de combate de plagas, a través de un conjunto de medidas ecológicamente compatibles, utilizadas de manera armoniosa entre sí, basada en criterios ecológicos, políticos, económicos y sociológicos. Aunque por sí solo es una especialidad, el concepto MIP es una tecnología avanzada para el control de plagas en la agricultura, creada por un grupo de expertos en California, y que luego se desarrolló en todo el mundo. En el país no se conocía mucho en ese tiempo, y yo me embarqué en esa iniciativa de prepararme en esa área porque es muy interesante y todavía lo es.

F: ¿Qué es el control biológico?

PA: El control biológico es un método de control de plagas basado en el control natural y a través del cual se utilizan organismos vivos (parasitoides, depredadores) para reducir o eliminar poblaciones de una plaga determinada.

F: ¿Cuántos tipos de control biológicos existen? ¿Puede explicar la diferencia entre parasitoides y depredadores?

PA: Existen varios tipos de control biológico: clásico, aumentativo, inoculativo, inundativo y microbiológico. Los parasitoides son insectos pequeños cuyos adultos ovipositan en el insecto plaga (larvas, ninfas, pupas), y de cuyos huevos al eclosionar, sale el estado inmaduro del parasitoide para comenzar a alimentarse dentro del insecto plaga; se alimentan de este hasta matarlo lentamente. Los depredadores son insectos o ácaros benéficos de tamaño variable que literalmente devoran a determinadas especies de insectos o ácaros plagas. 

F: Sabemos que ha formado parte de equipos de investigación que evitaron graves crisis económicas en el país, que lograron el control biológico de plantaciones de rubros clave en la economía dominicana. ¿Podría mencionarnos las más destacadas?

PA: He sido parte de los equipos que han trabajo en el control biológico del chinche marrón del arroz, en el de la cochinilla de la lechosa, y en el de la cochinilla rosada; este último puede afectar cacao, frutales como guanábana, mango, y muchos otros cultivos. Actualmente estamos trabajando en el proyecto de Rancho Arriba. 

F: ¿Cuáles son los principales insectos, los que más destacan, en el control biológico?  

PA: Entre los depredadores tenemos: Coccinellidos (mariquitas) y entre ellas Hippodamia convergens, Cycloneda sanguínea, Coleomegilla cubensis; otro es león de áfidos (Chrysopa carnea), chinche pirata (Orius insidiosus). Los parasitoides son miles, mayormente de los órdenes Hymenoptera, Diptera y otros.

F: Antes era común ver las llamadas mariquitas, pero ahora son escasas, ¿por qué? ¿Hay otros insectos beneficiosos en escasez?

PA: En los últimos años se observa una disminución en las poblaciones de mariquitas, de Chrysopas y otros insectos benéficos, probablemente debido al uso inadecuado de plaguicidas químicos.

F: ¿Cuáles son las ventajas o beneficios ambientales del control biológico frente al uso de insecticidas?

PA: El control biológico es un método de control sostenible; es decir, compatible con el sistema ecológico y que se mantiene por mucho tiempo. Al ser compatible con el sistema ecológico, permite el desarrollo de la biodiversidad sin mayores problemas. Permite obtener productos no contaminados, libres de residuos de plaguicidas, muy útil en la agricultura orgánica. A la larga es un método más económico.

F: ¿Cree que se pudiera, a través de alguna iniciativa personal o colectiva, incentivar la crianza de estos insectos para reducir el uso de químicos como insecticidas?

PA: Sí, eso es posible. De hecho, existen dos laboratorios en la UASD, uno de reproducción de Trichogramma sp., parasitoide de huevo del gusano flota de la yuca, y otro sobre reproducción de Orius insidiosus, depredador de thrips y otras plagas.

F: ¿Sería iluso pensar que se podría lograr este sistema, al menos en siembras menores, o en modelos de negocios como los viveros?

PA: Se puede utilizar en siembras menores y en grandes extensiones. 

F: ¿De qué manera la industria química o los negocios que venden insecticidas pudieran involucrarse con este modelo más orgánico para que estos no se afecten económicamente por la posible reducción de la compra de insecticidas?

PA: La industria de los agroquímicos, salvo algunas excepciones, está muy focalizada en los químicos. 

F: ¿En nuestro país hay manera de usar insecticidas orgánicos que no causen efectos colaterales? 

PA: Claro que sí. De hecho, se están utilizando en algunas áreas, como los cultivos orgánicos. RD es el país que produce y exporta la mayor cantidad de banano y cacao orgánicos.

 

Ingeniero agrónomo Porfirio Álvarez

MÁS SOBRE EL ING. PORFIRIO ÁLVAREZ

Profesional de amplia experiencia en el área fitosanitaria, con 42 años de ejercicio en esta especialidad. Ha recibido entrenamiento avanzado en Manejo Integrado de Plagas, en West Indies University, en 1981, Trinidad & Tobago; Control Biológico de Plagas en Commonwealth Institute of Biological Control (CIBC), Trinidad & Tobago; Uso adecuado de plaguicidas en 1983 BASF-Mannheim, Alemania; Entrenamiento en Métodos de Extensión, en 1983, Centro Capacitación del Ministerio de Agricultura (CINADCO), Shefayin, Israel; Entrenamiento en Análisis de Riesgos de Plagas en Peral-USDA, Raleigh, Carolina del Norte, Estados Unidos; Taller Formador de Formadores del PIP/COLEACP, en 2011, Santo Domingo, entre otras (Ver CV).

Ha recibido entrenamiento y capacitación sobre Buenas Prácticas Agrícolas e Inocuidad Agroalimentaria en España y Trinidad y Tobago.  Se ha desempeñado como instructor en el área de capacitación fitosanitaria y de inocuidad en proyectos nacionales como el  Programa de Apoyo a la Transición Competitiva Agroalimentaria (PATCA) y el Consejo Nacional de Competitividad (CNC)). Laboró como co-coordinador de proyectos de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) y de Manufactura (BPM) en los cultivos de piña y aguacate a través de convenio JAD-CNC (Junta Agroempresarial Dominicana y Consejo Nacional de Competitividad. Ha sido consultor en el tema de plaguicidas para proyectos de USAID.

Ha laborado como consultor en reglamentaciones fitosanitarias en estudios de mercado. Se ha desempeñado como coordinador del Programa de Manejo Responsable de Plaguicidas. Es miembro del equipo de expertos nacionales sobre especies invasivas. Fue director del Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura desde 1997 al 2000 y por segunda vez en el periodo 2018-2020. En la actualidad es el director nacional del Programa Nacional de Manejo Integrado de Plagas (MIP) y asesor del departamento de Sanidad Vegetal.

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